Colegio Profesional de Asistentes Sociales de Santa Fe

“La supervisión tiene que ser un espacio de profunda libertad”

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Claudio Robles estuvo en Santa fe en el marco del Curso de Posgrado “La Interdisciplina en los procesos de Familias y Niños”. Disertó sobre el rol del trabajador social en los equipos técnicos interdisciplinario. Además se refirió al tema “Supervisión”.
¿Qué obstáculos tiene el TS para poder desarrollarse dentro de un equipo interdisciplinario?
Los obstáculos son los mismos que puede atravesar cualquier profesión.
Creo que hay una tendencia de pensamiento único a creer que la lectura monodisciplinaria es la que marca el camino rector en un determinado problema. Una dificultad particular es que las organizaciones de salud tienen una hegemonía fuertemente médica, las organizaciones jurídicas tienen una hegemonía de abogacía. Cada una de las organizaciones educacionales, marcan una línea hegemónica. Estos son obstáculos que atraviesa todo aquel que no pertenece a esa línea rectora de esa organización. En lo demás son muchos los aportes del TS. La capacidad que tiene de hacer lecturas integrales, de hacer una mirada que permita contextualizar los problemas médicos educativos o jurídicos, es una capacidad que viene de nuestra formación interdisciplinaria. La dificultad es un dificultad que tenemos todos los que queremos hacer trabajo interdisciplinario y que tiene que ver con la omnipotencia de las disciplinas a aceptar que no tenemos la potestad del saber.

¿Cuál es el rol del trabajador social dentro del equipo?
Es aportar esa mirada integral que tiene del contexto social y vincular más amplio, que va más allá de la problemática puntual que es traída al espacio del hospital, de la escuela o del juzgado. Nosotros tenemos la formación y la capacidad para hacer un análisis del impacto de los procesos sociales en la conducta y en la subjetividad de las personas y de las familias desde esta mirada más amplia, de cómo impactan los fenómenos políticos, económicos, culturales, en lo que llamamos la producción de la subjetividad. Es una característica particular de los trabajadores sociales.

¿Como es la supervisión en TS?
Yo abogo por una supervisión externa. El ideal es un equipo de supervisión. Hago co-supervisión con otra colega que conformamos un equipo y que tenemos a cargo la coordinación y la supervisión de todo el proceso de supervisión. Al ser externa está desafectado de todas las implicancias que tiene la presencia dentro de la organización. Yo no pertenezco la organización, no tengo ningún vínculo de dependencia, no hay un tipo de relación vinculante que me obligue a bajar línea y a seguir un determinado procedimiento. En este sentido, la supervisión tiene que ser un espacio de profunda libertad que facilite tanto como sea posible la crítica y autocrítica y esto no es posible cuando se es parte de la organización. Trabajamos tanto en lo que hace a los aspectos de la tarea puntual, profesional, metodológica que cada equipo tenga, como aquellos aspectos vinculares que se constituyen como un obstáculo para el trabajo. Trabajamos dos niveles de la tarea, la tarea explícita que es aquello que convoca al grupo para revisar su tarea; y la tarea implícita que es la conformación del grupo como tal y los obstáculos que el equipo tiene para la realización de la tarea. Esto quiere decir que en ocasiones podemos estar hablando de las dificultades en el abordaje en los objetos metodológicos de una determinada problemática y en otros podemos hablar de la organización del equipo como tal o del servicio de las dificultades que desde el grupo tiene con la institución.

¿A qué se refiere cuando dice que la supervisión es una especie en extinción?
Creo que la fuimos extinguiendo nosotros. No podemos echarle la culpa a nadie. La responsabilidad ha sido propia del colectivo profesional porque esto es algo que dependería de que nosotros pudiéramos reclamar y exigir. La hemos convertido en una especie en extinción porque la profesión ha venido acompañada por el tema de la supervisión y por distintas circunstancias se ha ido deteriorando este espacio. Un aspecto fuerte que contribuye a eso es que las organizaciones del Estado en las cuales traba-jamos, no entienden que la supervisión es parte del trabajo. Si se convoca a un supervisor externo, este tiene honorarios que deberían ser pagados, y a esto las instituciones son bastantes reacias. No obstante está habiendo distintas experiencias donde organizaciones gremiales, asociaciones profesionales se están haciendo cargo de todo o parte de los honorarios de los supervisores. De manera que me parece importante transmitir estas ideas para poder reproducirlas.
La supervisión tiene que ser un espacio de profunda libertad que facilite tanto como sea posible la crítica y autocrítica.

¿Cual sería el accionar para recuperar el espacio perdido?
Lo primero es tener registro de una necesidad. Si los trabajadores sociales no tenemos registro de que es necesario pensar nuestras prácticas, reformularlas, problematizarlas, difícilmente esto puede llegar a ocurrir. Si la sensación que tengo es de un trabajo que no merece ser pensado no hay espacio para la tarea de supervisión.

Antes el tema supervisión estaba incluido en la currícula.
La ausencia en los planes curriculares marca la importancia que se le asigna a esta actividad. Si desde los planes de estudio el estudiante no se forma en una determinada actividad con un determinado contenido, difícilmente después abogue por reclamarlo. Entonces también habrá que ver de incorporar a las currículas de profesiones de la academia. En algunas unidades académicas está pero en muchas otras no. La importancia de la supervisión es central porque es lo que nos permite repensar las prácticas, redefinir estrategias, pensar junto con otros, potenciar la capacidad creativa para la intervención. Creo que son infinitos los beneficios que tiene la supervisión como práctica profesional.

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