Colegio Profesional de Asistentes Sociales de Santa Fe

“Hay toda una línea en trabajo social que ha escrito la historia desconociendo a los sujetos”

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La Mg. Bibiana Travi estuvo en Santa Fe y expuso en el marco de la conmemoración del día internacional de la mujer acerca del protagonismo de mujeres en la historia del Trabajo Social. La actividad fue organizada por el equipo de CAID «La profesionalización de la Asistencia Social. Santa Fe en el segundo tercio del SXX» y la Secretearía de Ciencia y Técnica de la FCJS

La exposición, que se realizó con un buen marco de público, se centró en las prácticas disruptivas en la historia del TS en alusión al 8 de marzo. En ese sentido la profesional en una entrevista con el CPAS manifestó:

“Las mujeres trabajadoras sociales desde el inicio mismo de la profesión hemos y han participado en una cantidad de luchas, el pacifismo el sufragismo la lucha contra la esclavitud sobre todo en Inglaterra y Estados Unidos que donde el trabajo Social surge y se profesionaliza. Lamentablemente durante muchos años eso se perdió, esa tradición de lucha, de compromiso, de defensa de los derechos de las mujeres quedo en el olvido y no fue transmitido en la formación. Nadie nos enseñó que por nuestra sangre corre ese ADN.”

También hizo referencia al trabajo de quienes fueron pioneras en esta profesión

“Hay tres pioneras claves en Inglaterra, Octavia Hill, Hellen Bosanquet y Beatrice Webb. Son las que hicieron no solo una profunda investigación encargadas por una comisión del parlamento sobre la ley de pobres, sino que también plantearon rupturas importantes en cuanto a proponer desde un ingreso ciudadano y abolir las leyes de pobres como forma de dar respuesta a la pobreza, hasta identificar las causas estructurales de la pobreza ya no asociadas a un problema moral o individual.

Una cuestión fundamental es que incorporan la condición de género de la mujer para explicar la pobreza. Diferencian lo que es la esfera privada de la esfera pública y explican que las mujeres son pobres por otros motivos diferentes a los varones, fundamentalmente porque en todas las tareas de la vida privada, las tareas de reproducción y de crianza no son remuneradas, cuando trabajan fuera de su casa sus salarios son muy bajos y además entran y salen del mercado laboral. A fines de siglo 19, ellas reconocen y se adelantan a conceptos como feminización de la pobreza, como que lo privado es político y lo personal es político. Realmente hoy desde otras disciplinas las reconocen, pero nosotros tenemos una deuda muy grande con ellas.”

¿Por qué?

“Porque desde algunos sectores, desde algunas historias del trabajo social, también discutimos el tema de cómo se escribe la historia y hay toda una línea en trabajo social que ha escrito la historia desconociendo a los sujetos, o sea es una historia del trabajo social que solo mira las condiciones macoestructurales, el análisis del capitalismo y las consecuencias. Estamos muy de acuerdo en las consecuencias que el capitalismo tuvo sobre la pobreza y demás pero el trabajo social en ese contexto de pobreza y desigualdad fue inventado por estas mujeres que tuvieron una mirada totalmente crítica y cuestionadora de ese orden. De ninguna manera fueron funcionales al sistema lo que no quiere decir que haya habido otras que si, pero las que fundaron y crearon trabajo social fueron muy críticas. También hay otra falsa idea que no tenían formación o que no escribían o que no investigaban. Todas ellas tenían altísimos grados académicos eran investigadoras militantes asique la verdad que tirarlas al tacho de basura de la profesión es bastante injusto.”

En este sentido, ¿dónde se ubica hoy trabajo social respecto a su propia construcción histórica?

“Por un lado es alentador que hay pequeños grupos que están empezando a revisar la historia del trabajo social y a revalorizar los orígenes, pero en la gran mayoría del colectivo profesional creo que prevalece una imagen totalmente desvalorizada del trabajador social como conservador, como funcional al sistema, como disciplinador y ocupado más del control social que de la emancipación o de la defensa de los derechos y eso es realmente falso.”

Desde su experiencia en trabajos de género también se refirió a la visibilizarían de las problemáticas en la actualidad.

“Pienso como decía una maestra que tuve que es mucho más fácil ver lo que se cambió que lo que subyace.  Se cambio muchísimo, se avanzó enormemente pero todavía hay raíces muy arraigadas respecto de lo que es el patriarcado respecto de lo que son los roles, respecto del derecho del varón sobre el cuerpo de la mujer, sobre sus decisiones, sobre su trabajo, ahí todavía estamos en la edad de las cavernas. Cuestiono un poco esta idea de que cada vez hay más, yo creo que cada vez hay menos violencia contra las mujeres lo que pasa es que hoy se hace visible. Hay que ser muy cuidadosos y me preocupa mucho porque en el servicio donde yo trabajé atendimos a 2200 mujeres, en épocas donde no había ley, no había botón antipánico, no había fiscalía, no había nada lo que había era trabajo social no había otra cosa. El 80% de las mujeres asesinadas son mujeres que hicieron denuncias, mujeres que intentaron salir, hay que ser cuidadosos en las intervenciones porque el intento de salir es lo que las puede llevar a la muerte. No alcanza con que a una mujer le digamos hace la denuncia y darle un botón, si uno no trabaja con ella para que pueda sostener esa denuncia. El hacer la denuncia es el camino hacia la libertad o al cementerio.”

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