Colegio Profesional de Asistentes Sociales de Santa Fe

El Colegio se unió a un nuevo reclamo de #NiUnaMenos

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El CPAS, junto a diversas organizaciones feministas, académicas, sindicales, agrupaciones políticas y organismos estatales, participó de una nueva convocatoria a la Plaza de Mayo con el reclamo de #NiUnaMenos el pasado 25 de noviembre, en oportunidad del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres.

Según las estadísticas ofrecidas por La Asociación Civil La Casa del Encuentro, durante el 2014 se registraron 277 femicidios “vinculados” de mujeres y niñas; y en lo que va del año 2015 se registran 233 femicidios.

Santa Fe se ubica como la segunda provincia con mayor tasa de femicidios en el país. Durante la jornada se manifestaron múltiples reclamos hacia las autoridades, entre ellas:

– Instrumentación y asignación presupuestaria acorde a la ley 26.485 de Protección para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres. La puesta en marcha del Plan Nacional que allí se establece. Desarrollar y agilizar el Observatorio y/o el Registro Único de Víctimas de Violencia a nivel nacional y provincial, que incluya estadísticas de femicidios.

– Garantizar y profundizar la Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos.

– Garantizar la protección de las víctimas de violencia. Implementar el monitoreo de los agresores para cerciorar las medidas de distancias.

Además, se celebró la creación del Cuerpo de Patrocinio Jurídico Gratuito de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar todo tipo de violencia contra las Mujeres. La violencia hacia las mujeres y colectivo LGTBIQ (lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales, transgénero, intersex y queer) se multiplica cotidianamente. Los femicidios y la violencia de género en todas sus manifestaciones son consecuencia y a la vez garantizan la reproducción de un sistema patriarcal de dominación y opresión hacia las mujeres y el colectivo LGTBIQ. Por eso, entendemos que la violencia no es un problema individual, sino que es un fenómeno social estructural. La violencia machista es producto de un sistema de reproducción desigual de poder entre varones y mujeres.

Si bien en los últimos años se ha avanzado mucho en materia legislativa a favor de las mujeres y el colectivo LGBTIQ, la realidad nos muestra que queda mucho por hacer.

En este escenario, se torna indispensable que como Trabajadorxs Sociales y en el marco de estatalidad que nos posibilitan dichas políticas públicas, asumamos la responsabilidad ética de proteger y garantizar el ejercicio pleno de los derechos de las mujeres y el colectivo LGBTIQ.

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